Septiembre 12, 2008

¿Llegamos tarde?

Categoría: Sin categoría motorpress1 - 2:42 pm

Ahora que el tema del automóvil sigue sonando como una de las premisas del actual gobierno, queda ver si no estamos rezagados frente a otros países en términos de cultura automotriz. Una de las razones más evidentes es el cambio de mentalidad en cuanto a la oferta de vehículos verdes y de bajo impacto ambiental.

En países como el vecino del norte, existen políticas que apoyan y buscan alternativas no sólo de combustibles como el etanol sino que hay un dedicado y serio programa de universidades e investigadores privados por la búsqueda de nuevas posibilidades de movilidad personal. Ello abarca desde ideas de transportes colectivos que consuman hidrógeno hasta una nueva mentalidad en el uso racional del automóvil.

En México no existe una cultura o alternativa energética. Todos nuestros medios de transporte siguen vinculados al petróleo, sin que haya opciones como etanol, biodiesel, hidrógeno, etc, a pesar de los proyectos que impulsan –algunos con cierta candidez-, universidades e instituciones privadas con miras a lograr un cambio en la mentalidad de nuestro país.

Quizá sea oportuno replantearse si nos conviene seguir a la deriva de las nuevas ideas o de plano acometer nuevos retos con un pensamiento diferente, no tan lineal a las premisas gubernamentales de antaño.

Porque si no aprovechamos esta oportunidad de cambios y posibilidades de reinventarnos, quedaremos nuevamente como el país que pudo ser y nunca creció.

Por Gilberto Samperio, Coordinador Técnico Automóvil Panamericano

Septiembre 10, 2008

Los dolores de crecer

Categoría: Sin categoría motorpress1 - 5:30 pm

Nuevamente la carta de un lector de Toluca nos hace reconsiderar el gran crecimiento que ha generado el automóvil dentro de las urbes mexicanas.

Es cierto, hace una década no había tantos vehículos en las calles, explicado en buena medida a una creciente urbanización y emigración de mucha gente del campo a las ciudades antes pequeñas hoy medianas.

La otra parte de ese desmesurado crecimiento es que los niveles de calidad de vida del mexicano de clase media ha mejorado notablemente.

Muy loable pero como todo impacto sociodemográfico, no hubo previsiones de nuestras amables autoridades.

El señor de Toluca se quejaba de la mala por no decir nula, educación vial de todos los que concurren a las vías de comunicación terrestre.

Desde los choferes de autobuses que no respetan los sitios y carriles designados, pasando por los conductores irresponsables que se brincan el alto a la menor oportunidad hasta las mismas autoridades que realizan obras de mantenimiento sin las debidas precauciones o los peatones que cruzan a media calle sin estimar debidamente el flujo vehicular.

Ello demuestra que a pesar de esa tremenda y necesaria motorización que vive nuestro país, falta mucha cultura vial.

Se hace necesario que debido al carácter utilitario más que ornamental adquirido por el automóvil en nuestra sociedad exista una preparación vial desde los primeros años de aprendizaje.

Cierto, ya existe una iniciativa en cursos de primaria, pero debería ser obligatoria hasta los niveles medio superior, donde incluso debería integrarse como una materia opcional para formar automovilistas, aunque sea de manera teórica.

Esto crearía un tremendo ahorro en términos de vidas y costos al orientar –más bien crear- una formación básica y bien estructurada de lo que debe ser el automóvil y su uso en nuestras vidas.

Porque de otra manera, el crecimiento tan espectacular se puede revertir en desencanto social y el automóvil puede convertirse en un estigma social o cultural, máxime para los actuales tiempos de concienciación ecológica que vivimos.

Por Gilberto Samperio, Coordinador Técnico Automóvil Panamericano