Reciclaje sureño
No hace mucho en un viaje de trabajo en Centroamérica, pude constatar varios hechos referentes al mundo del automóvil que rara vez son comentados en reportes de ventas o informes mercantiles.
Mucha de la oferta surgida en aquellas latitudes apunta a los autos usados. Algo normal si vemos su reducido costo y la menor capacidad financiera de gran parte de los habitantes de la zona. Pero la nota triste es que gran parte de ese mercado lo conforman vehículos que califican como chatarra. Muchos autos ruedan en las calles con serios golpes en la carrocería, incluso algunos sin partes de ella. Es fácil ver vehículos con más de diez años a cuestas con un conductor que apenas entiende como se controla un auto, actitud apreciable por los zigzagueos y titubeos constantes.
Cierto que también el mercado de nuevos es muy costoso y variedad reducida, lo que explica en parte esa circunstancia.
Pero lo interesante fue el hecho de que un buen porcentaje de esos autos provienen de Estados Unidos y arriban por la frontera mexicana. Sí, muchos eran remolcados por una camioneta u otro vehículo de buen tamaño. Esos mismos “chocolates” que invaden nuestro país sólo transitan una tercia de días para llegar a Centroamérica, donde se practica este reciclaje gracias a leyes más laxas que las aztecas, lo que podría interpretarse como un “después de todo no estamos tan mal”.
Lo interesante es que la “importación” incluye autobuses escolares estadounidenses, que conforman casi la totalidad del transporte urbano de todos los países que visitamos. En ese punto, nuestro México es más exigente. Pero no debemos conformarnos.
Nuestro gobierno debe entender que el reciclaje de autos no implica darle una segunda vida en otro país, sino la correcta eliminación y descarte de todas las partes de un automóvil viejo. Hay que establecer reglas claras y requisitos exigentes para que un vehículo usado pueda venderse en nuestro suelo. Y si no las cumple, no puede venderse.
De lo contrario, sólo seremos un receptor más de la chatarra desechada por nuestros vecinos del norte y entonces nos verán como una extensión más grande de un mercado muy pequeño, sin autoridades ni exigencias. Y ese punto debe aclararse como socios que somos.
Por Gilberto Samperio Coordinador Técnico Automóvil Panamericano
Creo que tenemos nosotrs la culpa de que nos llegue chatarra que ,además, contamina más…
Comentario by Andres — Febrero 21, 2009 4:05 pm
La apertura por el TLC para este tipo devehiculos para este año hace más fácil su transitopor el país sin mas restricciones que los papeles de compra y el pedimento de importación no importando el modelo o condiciones del vehiculo lo cual nofavorece lo propuesto en este articulo debemos exigir más a nosotros mismos para no fomentar este tipo de mercado que afecta el empleo nacional y nuestra economia a largo plazo.
Comentario by Pedro — Febrero 23, 2009 3:30 am
El gobierno debe ser + firme y evitar que entre chatarra. Hay chocolates que son del 80 y se pueden legalizar y dar de alta aqui. Pero nosotros tambien debemos ser firmes y no agarrar cualquier cosa, mira hay quien te vende una ezpdytion 00 en ¡¡100000 pesos!! y hay quien los paga, por un auto ilegal que ni siquiera puedes dar de alta y tener placas de mexico, el cual no es tuyo en cualquier momento te lo pueden robar, incautar y nadie que te responda por ese dinero, cuando un mexicano igual te puede costar menos o un poco mas.
Comentario by mix — Marzo 20, 2009 11:09 am
Sobre autobuses escolares estadounidenses, aqui recibimos donaciones de escuelas americanas, donde el autobus llega y no funciona y termina tirado en terreno de la escuela mexicana que lo recibe, pasa mucha aca en el centro-norte. En reynosa y ciudades fronterizas, tambien se usan mucho para transporte urbano, solo le borran el “school” y algunos ni eso, así amarillos andan ruletenado, y nadie hace nada. Bueno, al traer placas y permiso yo creo que si pagan impuestos, por lo que si se hace algo al respecto. Muchos taxis son chocolates, con placas fronterizas o sin ellas, te cobran lo que quieren y puedes ver que la mayoria de estos tienen los tableros y volante reventados en la cubierta de la bolsa de aire, es decir que son “salvage” esto no debería pasar.
Comentario by mix — Marzo 20, 2009 11:19 am
Hola compro su revista desde hace 10 años, es mi favorita, quiero compartir una mala experiencia con Honda: Estoy descepcionado de la marca, hace 1 semana tuve un siniestro en periferico, nada grave al contrario, iba a 5 km/h, me distraje y le di alcance a un vehiculo toyota (rav4) el cual no le paso nada, pero cuando vi mi accord coupe 2009 parecía como si hubiera sido un choque fuertísimo, parrila rota, salpicadera undida, cofre doblado (por la llanta de la rav4), etc., en fin cualquiera que lo viera hubiera pensado que realmente tuve un choque fuerte. Llevé mi auto a honda pedregal pero mi gran descepción de la marca (porque es mi primer honda) es que NO TIENEN REFACCIONES, de hecho el servicio de recepción es malísimo, a las 72 hrs el seguro aceptó la valoración de todas las refacciones y manod e obra pero la agencia no tiene fecha de entrega porque segun ellos la planta no tiene refacciones; me equivoqué de marca, no tengo mucho con mi vehiculo y la verdad ya estoy arrepentido de haber adquirido este auto, el supuesto mejor servicio, la verdad dejan mucho que desear, obviamente no recomendaré este auto a nadie, al contrario veo que es un auto endeble (deberían probarlo), inseguro, no tiene la potencia que dice tener (271hp) y de su calidez de servicio que es lo que venden, es pura retórica en mi experiencia.
Comentario by Oscar Vera — Marzo 23, 2009 6:41 pm