Mayo 15, 2009

Los más aptos

Categoría: Sin categoría — Tags: , , motorpress1 - 5:16 pm

A veces en las crisis se pueden apreciar claros reflejos de la famosa teoría de la evolución de las especies que diera fama mundial a Charles Darwin, donde su sentencia de que sólo los más aptos sobreviven resulta más que evidente en los complicados momentos que hoy viven las grandes compañías automovilísticas. Vale la pena aclarar que apto no significa más fuerte, más grande o más rápido. No. Es el que mejor se adapta y aprende a sobrevivir en su hábitat natural y hereda ese conocimiento a su descendencia. En ello va implícito el uso más que adecuado de sus inteligencias y mejor uso de sus herramientas naturales.
Si me lo permiten los estudiosos de la naturaleza, el ejemplo dinosáurico lo pueden representar sin problemas tanto Chrysler como General Motors –y recientemente Toyota-, mientras otras compañías menores como Fiat o Tata e incluso casi desconocidas como Gaz se ubican como los nuevos mamíferos que aprovechan las terribles caídas económicas de estos gigantes para avanzar en la definición del futuro de la industria de industrias.
Es cierto que las crisis no ocurren de la noche a la mañana. Tampoco se olvidan las recientes dificultades de Ford hace un par de años, al punto de vender Land Rover al hindú Tata, otro autoconstructor antes considerado como menor o el aceptable balance de empresas antes relegadas a la sombra de otros enormes conglomerados como Toyota o Honda, verbigracia Suzuki o Subaru.
Lo triste de este reacomodo de “especies” son las terribles sangrías tanto materiales como humanas, donde mucho talento y equipo se malbaratara o pierde por una falta de visión a largo plazo realista y bien retroalimentada. Y en ese punto somos “expertos”.
Y es que todas esas lecciones que padecen nuestros vecinos ya las hemos vivido en el pasado, por lo que nos debería resultar más fácil sortear esta nueva crisis de la cual estamos recibiendo los coletazos a pesar de nuestro fallido blindaje. Desafortunadamente, no basta con echarle ganas sin una buena dirigencia o incentivos suficientes para que nuestro mercado e industria inicien la recuperación. Falta más que apoyos económicos; hace falta una nueva directriz industrial automovilística que abarque a todos los actores de esta gran sector que provee muchos empleos y tecnología a nuestro país. Ojala cuando reaccionen nuestras autoridades no sea muy tarde.

Gilberto Samperio Islas    Coordinador Técnico Automóvil Panamericano

Mayo 7, 2009

Beneficios de la pobreza

Categoría: Sin categoría motorpress1 - 8:39 am

Tras la quiebra de Chrysler y el rechazo del sindicato de la industria automovilística estadounidense (UAW) a las condiciones de reestructuración de General Motors, resulta evidente que nuestro país observa todavía buenas posibilidades de convertirse en una punto de salvamento para las emproblemadas compañías norteamericanas.
Como las plantas establecidas en territorio nacional poseen costos más razonables y la infraestructura es suficiente, puede ocurrir que al momento de remontar la actual crisis nuestra industria automovilística absorba mucha de la futura demanda estadounidense y pueda dar un salto considerable en su nivel de producción.
Es cierto que en este 2009 los recortes de gastos y personal tocarán a las filiales aztecas, pero si miramos más allá del 2010, surge una rara y escurridiza oportunidad de apuntalar y expandir la industria del automóvil en México.
A ello debería acompañarse una estrategia de diversificación de combustibles, empezando por los alternativos. Un programa que no sólo deje la producción de biodiesel y etanol en manos del estado, sino a particulares debidamente registrados. Incluso en el tema de generación eléctrica para vehículos de igual propulsión podría empezarse con una red privada que ofrezca la renta o venta de esta especie de transportes a empresas flotilleras o de reparto.
Y por qué no reciclar los aceites y grasas de tanto establecimiento de comida rápida, desde la fonda del barrio hasta el enorme complejo de hamburguesas para elaborar biodiesel. Y soñando un poco más, podríamos empezar la producción de hidrógeno aunque ello implique una inversión más complicada y costosa.
En suma, puede ser la oportunidad para orquestar una verdadera reconversión energética que alcance y favorezca a más mexicanos; sólo basta la voluntad de nuestras autoridades para liberar la energía de nuestra gente.

Gilberto Samperio Islas    Coordinador Técnico Automóvil Panamericano