Septiembre 1, 2009

Misma medicina, diferentes resultados

Categoría: Sin categoría — Tags: , motorpress1 - 3:25 pm

Es curioso como la misma intención de apoyo a la industria del automóvil tiene tan divergentes beneficios. Por un lado tenemos el Programa de chatarrización del gobierno mexicano, que pretende reactivar el consumo de automóviles aunque la medida califica más tibia que efectiva. Porque el apoyo de 15 mil pesos significa un mínimo de cara a automóviles de mayor volumen como los sedanes familiares que presumen la mayor demanda. Además, la cantidad desplazada, estimada en 33 mil unidades antes de que termine el año, apenas representa un paliativo para algunas marcas.

Cosa contraria ocurre con el programa equivalente estadounidense, el Cash for clunkers, cuyo impacto en números finales en venta refiere unas setecientas mil unidades. Y eso que tuvo una duración acortada por la tremenda demanda, que refleja también el interés del consumidor estadounidense por actualizar su vehículo de movilidad.

Es cierto, no somos como el vecino país donde uno de cada dos residentes posee un vehículo automotor y existe una seria demanda por los automóviles. Pero sí el gobierno mexicano hubiera sido más congruente con sus propósitos de reactivación, quizá una política de incentivos fiscales mejor planteada o un apoyo más tentador –allá les otorgaron hasta 4 mil dólares, que roza entre un tercio y la mitad del costo de los autos propuestos-, lograría un impacto más apreciable en las cifras de ventas, de por sí muy deprimidas con esta crisis.

Nuevamente, falla la estrategia por su demora y burocracia, al punto de crear desconfianza entre los pocos interesados en aprovechar esta no tan atractiva oportunidad.

No cabe duda, seguimos jugando a ser capitalistas sin soltar las cartas de la demagogia.

Gilberto Samperio Islas Coordinador Técnico Automóvil Panamericano

Marzo 13, 2009

Golpe duro

Categoría: Sin categoría — Tags: , , motorpress1 - 10:32 am

El último reporte de ventas, producción y exportación de la AMIA revela un panorama realmente preocupante: Una caída del 29.2% en ventas internas, un -38.2% en producción y un 44.6% menos en la exportación, todos contrastados entre febrero del 2008 y 2009.

Es cierto que buena razón de las cifras negativas recae en los paros técnicos (producción) así como la contracción de la demanda (ventas y exportación), por lo que resulta casi urgente que nuestras autoridades ponga ya manos a la obra con un plan o programa que supere los paliativos disfrazados de apoyo a las empresas que detuvieron sus actividades. Porque no han impedido el despido de miles de trabajadores pertenecientes a la mayoría de los proveedores de las armadoras.
Es ahora el momento en que debe reactivarse el mercado interno vía un plan de incentivos fiscales –no sólo la depreciación acelerada y eliminación de la tenencia-, sino mediante la estimulación de comprar un auto nuevo a cambio de un usado muy contaminante, de establecer un programa de deschatarrización quizá gradual pero efectiva, de ofrecer créditos más blandos a los proveedores de segundo y tercer orden de las ensambladoras, sin olvidarse de un serio fomento a las energías alternativas para la movilidad.

Suena mucho, pero los tiempos se nos agotan y los recursos no sobran, por lo que es imperativo establecer mecanismos rápidos y eficientes para lograr esa anhelada reactivación del mercado interno. Es necesario por las posibilidades de crecimiento que puede y ha reportado la industria del automóvil en México.

Gilberto Samperio    Coordinador Técnico Automóvil Panamericano